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Rome Reports

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Francisco se reúne con mujeres separadas y divorciadas

Todas estas mujeres tienen en común que son separadas o divorciadas. Han podido estar con el Papa. Pertenecen al Grupo de Santa Teresa, una iniciativa que surgió en la archidiócesis de Toledo para darles apoyo.  

ISABEL DÍAZ

"Me daba la sensación de que estábamos en el grupo de Santa Teresa, en la parroquia de San Juan de la Cruz en Toledo, todos en corro; lo único que estaba el Papa con nosotros. Un Papa generoso, humilde y a la vez cariñoso. Un Papa pues que te daban ganas de achucharlo. Yo me he quedado con las ganas de achucharlo". 

Francisco les animó a perdonar y a pasar página. Les dijo que no tienen "vocación de personas heridas". 

ISABEL DÍAZ

"Ha sido una bendición, yo he salido de allí­ llorando, de alegrí­a, y sobre todo me siento bendecida. Yo es que no guardo ningún rencor a esa persona. La he perdonado hace tiempo, de hecho rezo por él pero no guardo ningún rencor".

En esta asociación se reúnen una vez al mes en una Iglesia para rezar y compartir experiencias. Vienen a curar sus heridas pero sobre todo dicen que vienen a redescubrir a Dios. Esperanza se separó hace cuatro años y durante el Jubileo de la Misericordia decidió poner punto final a su sufrimiento y confesarse con un sacerdote para reconciliarse con Dios.

ESPERANZA GÓMEZ-MENOR

"Estuvimos dos horas y media hablando. Fue una conversación preciosa en la cual reí­mos, lloramos, fue para mí­ un alivio completo y total. Sentí­ que descargaba todo, todo lo malo que pudiera haber en mi interior en ese momento y una vez terminada esa confesión sentí­ que Dios estaba conmigo, estaba a mi lado, que Él me agarraba de la mano y que me levantaba y me ayudaba a seguir mi camino". 

Este grupo de atención a mujeres separadas surgió en la diócesis española gracias a la iniciativa de un párroco y un matrimonio. Durante su paso por Roma visitaron el departamento Vaticano dedicado a los laicos donde tomaron nota de esta experiencia.

MONS. BRAULIO RODRíGUEZ

Arzobispo de Toledo

"Realmente hay que entender que la pastoral familiar tiene muchas facetas. Hay que ayudar cuando hay un problema, por ejemplo, de aborto, no basta con condenarlo, hay que ir, ver cómo se puede ayudar a esa persona. ¿Qué infraestructuras hemos tenido nosotros? Pues un sacerdote y un matrimonio que han dicho: vamos a ver por dónde sale esto".

P. MIGUEL GARRIGÍS

"Empezamos a convocar las reuniones pero empezaron a venir muchas mujeres separadas y nos dimos cuenta de que el Señor querí­a que atendiéramos especí­ficamente a estas mujeres. Nos reunimos en una parroquia de Toledo, siempre tenemos un rato de adoración, rezamos ví­speras y ese rato a mí­ alguna de las mujeres, de las "Teresas", como las llamamos, me han dicho que es lo que más les ayuda porque es sentir que Jesús toca su corazón, que Jesús, con sus llagas toca su corazón llagado y les devuelve la paz".

Pero la atención no es solo espiritual; también material. Algunas de estas mujeres se han quedado prácticamente en la calle tras la separación. Por eso la ayuda de Cáritas ha sido indispensable y un ejemplo de pastoral familiar de la Iglesia en todos los campos.

JRB

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