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Rome Reports

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Iglesias Reformadas se suman a la declaración de católicos y luteranos sobre la justificación

Con ella, católicos y luteranos llegaron a “ una interpretación común de nuestra justificación por la gracia de Dios mediante la fe en Cristo”, en la que “las diferencias ya no dan lugar a condenas doctrinales”. Era la cuestión que los dividió. Ahora, se acaba de sumar al acuerdo la Comunión Mundial de las Iglesias Reformadas, que reúne a 80 millones de cristianos. 

BRIAN FARRELL

Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos

“La cuestión fundamental que nos separó en el siglo XVI era que para los católicos las buenas obras eran un signo de fe necesario para la salvación; y los protestantes decían que no, que bastaba la gracia de Cristo”.

“Ahora las dos partes tenemos la misma idea de cómo Cristo salva de los pecados. Así que coincidimos en un aspecto muy central de nuestra fe en el que pensábamos que no estábamos de acuerdo. Nos damos cuenta de que en la sustancia sí que estamos de acuerdo”.

Este entendimiento es la base que permite que entre ambas Iglesias haya una relación más profunda y menos conflictiva.

Los luteranos y católicos firmaron el documento en 1999; en el año 2006 lo firmaron los metodistas. Ahora acaba de firmarlo la Comunión Mundial de las Iglesias Reformadas y en octubre lo firmará la Iglesia anglicana.

BRIAN FARRELL

Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos

“Como puede ver, hay un crecimiento muy importante en la comunión sobre la cuestión sustancial de cómo Cristo nos salva. Esto es muy importante”. “Ya no podemos ver a los otros como separados y distantes. Estamos en condiciones de trabajar juntos y trabajar más de cerca y ayudarnos unos a otros a predicar el Evangelio, porque tenemos mucho en común y no nos habíamos dado cuenta”.

A partir de octubre, las grandes Iglesias cristianas de Occidente, que protagonizaron la división, estarán oficialmente de acuerdo sobre esta cuestión. Para el obispo Brian Farrell es un gran paso hacia la unidad, porque mejora el respeto recíproco y rompe muros que parecían insalvables.