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Rome Reports

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El Papa pide en el Ángelus por las víctimas de las catástrofes naturales o guerras

El Papa Francisco presidió el rezo del Ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico con motivo de la solemnidad de la Asunción de la Virgen María. Muchos de los asistentes se encontraron casi por casualidad con el Papa rezando. Otros, sí que estaban enterados e hicieron ondear así sus banderas para llamar la atención de Francisco.

El Papa dijo que Dios se sirve de las personas humildes para hacer las grandes cosas, como sucedió con la Virgen María. Explicó cuál es el poder de la humildad e hizo una petición a los peregrinos en la plaza.

FRANCISCO
“Las grandes cosas que el Señor hace en el mundo con los humildes, porque la humildad es como un vacío que deja espacio a Dios. El humilde es poderoso porque es humilde, no porque es fuerte. Y esta es la grandeza del humilde y de la humildad. Quisiera preguntaros, también preguntarme a mí mismo, pero no se responde en voz alta: “¿Cómo va mi humildad?””

En la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, el Papa aseguró que Ella trae al mundo el regalo más grande: Jesús, que ya vive en Ella. 

FRANCISCO
“Trayendo a Jesús, la Virgen nos trae también a nosotros una alegría nueva, llena de significado: nos trae una nueva capacidad de pasar con la fe los momentos más dolorosos y difíciles; nos trae la capacidad de misericordia, para perdonar, para comprendernos, para sostenernos los unos a los otros”.

Explicó además que la Virgen María es la primera discípula de Cristo y un modelo de virtud y de fe. Por eso, quiso encomendar a su protección a las personas que más sufren.

FRANCISCO
“A María, Reina de la paz, que contemplamos hoy en la gloria del Paraíso, quisiera confiarle de nuevo las angustias y los dolores de las poblaciones que, en tantos lugares del mundo, sufren a causa de las catástrofes naturales, de las tensiones sociales o de los conflictos. Obtenga nuestra Madre celeste para todos el consuelo y un futuro de serenidad y concordia”.

Por último, el Papa Francisco también pidió ayuda a la Virgen María, para que todos los cristianos puedan tener una fe fuerte, alegre y misericordiosa como la suya.