23 de septiembre, 2010. Por primera vez en 15 años el número total de personas que padecen hambre crónica ha disminuido. Si en 2009 había 1.023 millones que no tenían lo suficiente para comer, en 2010 hay casi 100 millones menos de personas que pasan hambre. Es decir, 925 millones.
Aunque se trata cifras esperanzadores, nunca serán positivas porque detrás de cada número se esconde una persona que sobrevive con menos de 1.800 kilocalorías al día.
Son las conclusiones del informe realizado por la FAO, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos, presentados en Roma.
Jaques Diouf, director general, calificó estos datos de esperanzadores pero “inaceptables”.
Jaques Diouf
Director general FAO
“Aunque estos datos señalan una mejora en comparación con el año pasado, todavía hay cerca de mil millones de personas que pasan hambre en el mundo y esto es inaceptable. Un niño muere cada seis segundos por problemas relacionados con el hambre y la malnutrición. Esto es una tragedia y un escándalo para el mundo”.
Diuof declaró que todavía se está muy lejos de cumplir el primer objetivo del milenio, que es la reducción a la mitad del número de personas hambrientas. Además dos terceras partes de las personas que sufren hambre se concentran en sólo siete países: Bangladesh, China, Etiopía, el Congo, Indonesia, India y Pakistán.
Según el director general de la FAO, para combatir el hambre serían necesarios 45.000 millones de dólares al año y programas y políticas que trabajen de manera seria en la erradicación del hambre. Como las que se han llevado a cabo en países como Brasil, Nicaragua o Guayana.
Jaques Diouf
Director general FAO
“Sabemos qué hay que hacer y cómo llevarlo a cabo. Historias de superación existen en África en Asia y en Latinoamérica. Estas experiencias deben ser reforzadas e imitadas”.
Una puerta abierta a la esperanza que demuestra que es posible obtener avances claros y efectivos en la lucha contra el hambre.
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