29 julio 2010. El prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el cardenal Ivan Dias, y el secretario de la misma congregación, el arzobispo Robert Sarah han escrito una carta a los sacerdotes de China.
En ella agradecen a los sacerdoteas la “fidelidad ejemplar y el valor admirable demostrados por los católicos en China hacia el Vaticano” a pesar de la persecución que muchos de ellos han tenido que sufrir a causa de la fe.
El cardenal Ivan Dias concluye animado a los sacerdotes de China a distinguirse por ser hombres de oración y de vida austera, lejos de cualquier ambición que no sea la de seguir a Cristo.
China es el país más poblado del mundo, con más de 1.300 millones de habitantes. El gobeirno obstaculiza gravemente la religión y mantiene encarcelados a muchos sacerdotes y obispos.