1 de septiembre, 2010. Los obispos alemanes han publicado unas nuevas normas sobre cómo afrontar los casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes. Desde ahora, deberán obligatoriamente denunciar en la fiscalía competente todos los casos de supuestos abusos a menores. No avisarán a la policía sólo cuando las víctimas lo soliciten expresamente.
Las directrices alemanas se aplicarán tanto a sacerdotes y religiosos como a empleados de la Iglesia.
Además, los sacerdotes y laicos que vayan a dedicarse a atención religiosa de menores, deberán presentar un certificado de buena conducta firmado por la policía.
Las nuevas normas están en vigor desde hoy y se revisarán dentro de tres años.