12 de noviembre, 2012. (Romereports.com) Benedicto XVI rezó el ángelus ante miles de peregrinos que se reunieron en la plaza de San Pedro desafiando a la lluvia. El Papa dijo que incluso las personas más pobres pueden ser generosas con Dios y puso como ejemplo a las viudas que aparecían en las lecturas de la Biblia de la misa del día.
BENEDICTO XVI
“Estas dos mujeres lo dan
todo, se dan a sí mismas, y se ponen en las manos de Dios por el bien de
los demás. Que estos elocuentes ejemplos de desprendimiento y confianza
sin límites en la Providencia divina iluminen cada día nuestro
seguimiento de Cristo”.
El Papa dijo que estos ejemplos muestran
que la fe siempre está unida a la caridad. Por eso Dios se muestra
exigente con las viudas, pide a todos, pero responde a la entrega
protegiendo a aquellos que tienen fe.
BENEDICTO XVI“Ninguno
es tan pobre que no pueda donar alguna cosa. En efecto, ambas viudas
demuestran su fe realizando un gesto de caridad: una hacia el profeta y
la otra ofreciendo limosna. Así testimonian la unidad inseparable entre
fe y caridad, como también entre el amor a Dios y al prójimo”.
Benedicto
XVI destacó la importancia de confiar en Dios, que lleva a vivir la
caridad con Dios y con los demás, aunque falten las riquezas.
RCG
CTV
JM
-BN