19 de octubre, 2012. (Romereports.com) La alemana Anna Schäffer no salió jamás de su país, pero sus cartas
siguen ayudando a personas de todo el mundo. Y lo más sorprendente es
que pasó la mitad de su vida en su habitación, porque un accidente la
mantuvo postrada en el lecho durante más de dos décadas.
A los 19 años, cuando trabajaba en una lavandería, resbaló dentro de un recipiente con ácidos que le dañaron severamente las piernas. Las heridas empeoraron tanto que quedó paralizada. Más adelante tuvo cáncer y una lesión cerebral. La enfermedad le ayudó a robustecer su fe. Además, recibió estigmas y tuvo visiones de San Francisco y de Jesús.
Durante su enfermedad, escribía cartas para consolar a quienes se dirigían a ella pidiéndole consejo y ayuda. Así continuó a pesar del dolor y el sufrimiento.
Murió a los 43 años, el 5 de octubre de 1925. Ahora, al ser declarada santa su mensaje cobrará vida de nuevo.
KLH/RCG
RR
JM
- PR