
15 de diciembre, 2010. Benedicto XVI disfrutó de un espectáculo muy poco usual durante la audiencia: unos equilibristas convirtieron el Aula Pablo VI en un pequeño circo. Los artistas son los hermanos Pellegrini, ganadores del Clown de Oro de Moscú y de Montecarlo. Estos días participan junto con otros equilibristas, payasos y otros miembros del circo en el Congreso Internacional de la Pastoral para empleados de circos y ferias.
Durante la catequesis, Benedicto XVI habló de la santa italiana Verónica Giuliani nacida en 1660. Desde muy joven entró en el convento de las Clarisas Capuchinas.
El Papa recordó sus últimas palabras antes de morir después de 33 días de agonía.
Benedicto XVI
“Las últimas palabras de la santa pueden considerarse la síntesis de su apasionada experiencia mística. 'He encontrado el amor, el amor se ha dejado ver'”.
Benedicto XVI destacó que el ejemplo de esta santa debe servir para crecer en la vida cristiana y participar en el amor de Cristo que sufre en la cruz por los pecados de los hombres y los cristianos perseguidos en cualquier época.
Otra de las novedades de esta audiencia fue la presencia de un nacimiento mexicano. El Estado de Guanajato regaló al Papa estas figuras y el gobernador y los artesanos se trasladaron hasta Roma para entregárselo personalmente.
Además la hija del gobenador regaló a Benedicto XVI un solideo, y él, emocionado, entregó el suyo. Un valioso regalo que viajará en los próximos días hasta México.
PVB
CTV
HC
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