
Ha fotografiado a todos los Papas de los últimos cincuenta años.
Tiene 67 años y está dispuesto a seguir trabajando duro.
Es el fotógrafo oficial del Santo Padre. Por ejemplo, ha pasado 27 años de su vida fotografiando a Juan Pablo II.
Arturo Mari
Fotógrafo Papal
Viviendo cerca de Juan Pablo II durante veintisiete años, he podido ver cómo se comportaba. Estando cerca de él, a medio metro, la vida cambia, entiendes muchas cosas. Aprendes a comprender, o la paciencia y la calma antes de juzgar. Aprendes a razonar y a amar al prójimo.
Después de tantos años, se convirtieron en buenos amigos. Fue uno de los pocos a los que llamó Juan Pablo II a su lecho de muerte para decirle adios.
Arturo Mari
Fotógrafo Papal
Siempre he considerado al Papa como si fuera mi padre. Cuando Juan Pablo II supo que tenía novia y que quería casarme, él, como padre, quiso conocerla. Se vieron varias veces, hablaron, y después nos casamos.
Arturo Mari estaba presente el día que Alí Agca intentó asesinar a Juan Pablo II. Aunque era una situación dramática sacó 5 fotos.
Ahora está documentando el pontificado de Benedicto XVI. Un Papa que, como todos los pontífices, es incomparable a sus predecesores.
Arturo Mari
Fotógrafo Papal
Son personas de carácter diverso, son dos personajes diferentes... Desde que empecé a trabajar con Benedicto XVI he visto que tiene un respeto, una humildad y una devoción que no había imaginado nunca.
Dice que independientemente de quién sea el Papa, hay una cosa que todos tienen en común.
Arturo Mari
Fotógrafo Papal
Por supuesto, el Papa reza muchísimo, se le ve que reza mucho.
Por eso, este fotógrafo no cambiaría su particular perspectiva del Papado por nada del mundo.