27 de agosto, 2012. (Romereports.com) Así fueron las últimas horas del Meeting que desde19 al 25 de agosto se celebró en la ciudad italiana. Con la visita de científicos del Centro Europeo para la Investigación Nuclear y su intervención sobre el reciente descubrimiento de la llamada “partícula de Dios”, se cerraron estos días de encuentro y reflexión.
EL MISTERIO DE LA MATERIA
Conocemos sólo el 4% de la materia. El descubrimiento del Bosón de Higgs
mostró cuánto queda todavía por descubrir. El director de investigación
del Centro Europeo para la Investigación Nuclear, Sergio Bertolucci, y
el responsable del proyecto LHC en el mismo centro, Lucio Rossi, hablan
en el Meeting de uno de los descubrimientos más importantes del último
siglo.
La llaman la partícula de Dios porque se le asigna el valor de la
masa de todas las otras. El experimento ha probado su existencia en el
CERN de Ginebra, donde trabaja un equipo de científicos provenientes de
todo el mundo. Un gran descubrimiento del que es tan sólo el inicio.
“No termina la cosa aquí, porque este descubrimiento ha abierto nuevas
cuestiones porque la partícula de Higgis, como dijo Bertolucci, no puede
ser estable tal y como es. Debe tener cualquier otra cosa. Es como
entrar en una habitación y ver que dentro hay otras tres puertas que van
a otras habitaciones. Siempre es así, el conocimiento es inagotable, el
sentido del infinito ya aquí en en finito no se termina”.
EL SAGRADO MONTE BUDISTA
“Don Giussiani dijo, voy a ver a unos amigos budistas. Por eso él vino
aquí y desde ese momento comenzó todo lo que existe ahora”.
Wakako Saito recuerda cuando, comenzó a trabajar en el Centro
internacional de Nagoia. Tenía que organizar un encuentro para dar a
conoce la cultura italiana , por eso, en 1987 don Giussani visitó por
primera vez el monte Koya, la montaña sagrada el para el budismo Shingon
Mikkyo y allí tiene lugar el encuentro histórico con el maestro Shodo
Habukawa. Mediante la música y los olores la exposición “Il Koiosan. La
montaña sagrada que Don Giussani tanto amaba”, traslada al visitante a
ese lugar tan especial para los seguidores del bhuddismo Shingon Mikkyo y
puede revivir lo que ocurrió allí hace ahora 25 años, desde el corazón
de Don Giussani.
“Somos distintos, pero todos miramos la misma realidad”. Una exposición que cuenta la gran amistad que nació en ese monte y que todavía hoy, a pesar del tiempo continúa.