21 diciembre 2009. Los adornos ya están en su sitio. También la estrella está en lo más alto. ¡Y ahora, las luces encendidas!
Este año dos niños belgas han tenido el honor de encender las luces de este árbol de Navidad de seis toneladas. Mide casi 30 metros y fue un regalo de la región belga de Valonia.
La delegación que lo acompañó desde Bélgica trajo una banda de música para la ceremonia, que, a pesar del mal tiempo, tuvo lugar en la Plaza de San Pedro.
“Cuando veo fotos del Vaticano nunca había imaginado que tendría un árbol de Navidad”.
“Cuando pienso en un árbol de Navidad, también pienso en el belén: los dos tienen un profundo sentido espiritual”.
Juan Pablo II comenzó en 1982 la tradición de poner los dos mayores símbolos de la Navidad en la plaza de San Pedro.
Después de estas fiestas la madera del árbol se convertirá en juguetes para los niños más pobres.
Pero hasta entonces, este árbol venido desde los bosques de Bélgica, lucirá en todo su esplendor en la plaza de San Pedro, a miles de kilómetros de donde nació.
MC/BR
FF