22 de marzo, 2010. Mark Podesta es ahora sacerdote y estudia Derecho canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. El camino hasta aquí no ha sido el habitual.
Durante sus años de estudiante se había alejado de la Iglesia. Pero había algo que no le dejaba tranquilo.
P. Mark Podesta
Pontificia Universidad Gregoriana“Pensé que estaba llamado a hacer algo más, algo diferente. Uno puede divertirse e ir a una o dos fiestas por semana. Pero no puedes seguir así el resto de tu vida. Pensaba qué iba a hacer y decidí tener una familia y asentar la cabeza”.En aquel entonces trabajaba en el videoclub de su padre y entabló amistad con un sacerdote que era cliente habitual y acudía todas las semanas.
P. Mark Podesta
Pontificia Universidad Gregoriana“Después de un tiempo se convirtió en un pensamiento constante: sacerdote, sacerdote, sacerdote. Me hizo pensar. Yo veía que este sacerdote trabajaba duro, era un buen hombre y me pregunte: ¿podría ser como él?"Muy pronto entró en el seminario. En 2001 era uno de los 24 seminaristas. Ahora, diez años después, hay 40 jóvenes en el mismo seminario.
La archidiócesis está experimentando un fuerte aumento de las ordenaciones. En junio se ordenaron 10 nuevos sacerdotes, la cifra más alta desde 1988.
Este aumento se debe, según Podesta, a lo que él llama ‘plantar la semilla’ con iniciativas como la Jornada Mundial de la Juventud y el Año sacerdotal.
Cree que ambas crean un ambiente en el que los jóvenes son más capaces de escuchar y responder a esta llamada.
P. Mark Podesta
Pontificia Universidad Gregoriana“Los jóvenes buscan un significado a su vida, tienen sed espiritual y anhelo de pertenecer, pero también de dar. Los jóvenes son muy generosos y quieren contribuir para que la sociedad sea un lugar mejor”.Podesta, que se ordenó sacerdote con 30 años, está seguro de que muy pronto se verán más frutos iniciativas como la Jornada Mundial de la Juventud o el Año Sacerdotal. Un proceso lento que tendrá consecuencias durante décadas.
MC/PVB
DC/
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