04 de enero, 2010. Una multitud de más de 30.000 peregrinos se reunió en la plaza de San Pedro para escuchar a Benedicto XVI en el primer ángelus del año 2010.
Durante el ángelus, el Papa felicitó el año nuevo a los asistentes y aseguró que que el año 2010 sea mejor, dependerá de que cada persona, en la medida de sus responsabilidades, trabaje con la gracia de Dios.
Benedicto XVI
"Mientras continuamos en la alegría del nacimiento de Cristo, nuestro Salvador, tenemos que dar gracias por vivir en su amorosa presencia. Como dice San Juan Bautista “debemos ser testigos de la luz que ilumina a toda la creación”. Os deseo a cada uno de vosotros y de vuestros seres queridos abundantes bendiciones de Dios".
El Papa también destacó que aunque existen problemas dentro de la Iglesia y en las familias, la esperanza no se debe depender de las previsiones de un futuro mejor, sino que debe estar puesta en Dios.
Benedicto XVI también animó a mirar a la Virgen María como ejemplo de guía espiritual para que enseñe a aceptar la voluntad de Dios con humildad y con valentía, para que haya justicia y paz en el mundo.
MC/BR
CTV/PP
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