16 febrero 2010. Trabajadores, voluntarios y vagabundos del centro para los sin techo de Roma recibieron la visita del Papa.
En esta ocasión fue al Papa al que se le saltaron las lágrimas mientras escuchaba cómo ésta mujer salió de la pobreza.
“Cuando tuve que recurrir a la beneficencia estaba desesperada, pero ahora soy una persona nueva”.
Ahora ella quiere devolver la ayuda que le prestaron cuando le hizo falta y por eso es voluntaria en el centro de la Cáritas de la estación Términi.
Durante la visita al centro el Papa reafirmó el compromiso de la Iglesia de ayudar a los más pobres.
Benedicto XVI
“La Iglesia os ama profundamente y no os abandona”. Durante su visita, el Papa bendijo una placa conmemorativa, recibió como regalo un crucifijo mutilado y recorrió las instalaciones, incluyendo el centro de salud, los dormitorios y la farmacia.
La visita del Papa se enmarca en el "Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social". Cáritas, la ONG responsable de este centro de acogida, acaba de lanzar la campaña "pobreza cero", para pedir a los gobiernos a que afronten las raíces de la pobreza.
También el Papa pidió que todos nos sintamos responsables de las necesidades de los demás.
Benedicto XVI“Quiero animar, no sólo a los católicos sino a todos los hombres de buena voluntad y en especial a quienes ocupan cargos públicos y a las diferentes administraciones, a trabajar por la construcción de un futuro mejor para todos”. Según Cáritas, a pesar del alto nivel de vida de Europa, hay setenta y nueve millones de personas en Europa que viven por debajo del umbral de pobreza. Diecinueve millones de ellos son niños.
MC/BR
CTV
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