13 de febrero, 2013. (Romereports.com) La Misa de
imposición de las cenizas ha sido la
última gran ceremonia de Benedicto XVI y por eso ha sido especialmente emotiva.
Benedicto XVI entró en la basílica en la
plataforma móvil, que ya no se usará más. Como Papa ha
besado el altar de la basílica de San Pedro por última vez. También por última vez ha recibido las cenizas como Sucesor de Pedro.
Conscientes de este momento histórico y especialmente difícil, el
cardenal Tarcisio Bertone ha dado las gracias al Papa, entre lágrimas. También lloraban otros de sus colaboradores y en especial su secretario particular,
Georg Gaenswein.
CARDENAL TARCISIO BERTONE
Secretario de Estado Ciudad del Vaticano
“Gracias por habernos dado el luminoso ejemplo de sencillo y humilde trabajador en la viña del Señor, un trabajador que ha sabido en cada momento hacer lo que era más importante: llevar a Dios a los hombres, y llevar a los hombres a Dios”.
Con esta ceremonia, empieza el tiempo de Cuaresma. 40 días que preparan para la Semana Santa y la Pascua. Y que este año coincidirán con los últimos días de pontificado de Benedicto XVI, el periodo de Sede Vacante, el cónclave y posiblemente también con la llegada de la fumata blanca y la elección del nuevo Papa.
BENEDICTO XVI
“Para mí es una buena ocasión para agradeceros a todos, especialmente a los fieles de la diócesis de Roma, mientras me preparo para concluir el ministerio petrino y para pedir un particular recuerdo en vuestra oración”.
Los aplausos concluyeron a petición del Papa.
“Torniamo a pregare”.
Mañana Benedicto XVI, como obispo de Roma, se reunirá con los sacerdotes de la diócesis, tal y como estaba previsto en su agenda. Un encuentro que también se prevé emotivo ya que hablará de sus recuerdos personales del Concilio Vaticano II.
BR/RCarr
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