01 de octubre, 2012. (Romereports.com) En el último Ángelus en Castel Gandolfo antes de regresar al Vaticano,
Benedicto XVI mostró su preocupación por las familias del Este del Congo
que están escapando de los combates entre diferentes grupos
guerrilleros.
Un conflicto que sufre el país desde el pasado mes de abril y que
ha obligado a abandonar sus casas a cerca 390.000 personas. BENEDICTO XVI
“En estos días que tendrá lugar una reunión de alto nivel en las Naciones Unidas, me siento particularmente cercano a los refugiados, a las mujeres y niños que por los persistentes conflictos armados sufren violencia y profunda angustia”.
Además,
el Papa quiso reconocer el trabajo de las personas que hacen el bien fuera de la Iglesia. Y explicó cómo Jesús les dijo a sus apóstoles que no impidiesen a nadie hacer el bien.
BENEDICTO XVI
“Jesús enseña a sus discípulos que Dios puede hacer cosas buenas e incluso prodigios fuera de su entorno, y que se puede colaborar con el Reino de Dios de diversas maneras, también ofreciendo un simple vaso de agua a un misionero”.
Benedicto XVI dijo que los cristianos se tienen que alegrar y no sentir celos al ver personas trabajando por un mundo mejor. Y también pidió que dentro del catolicismo se valore con agradecimiento las buenas obras de las diferentes realidades de la Iglesia.
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