16 de septiembre, 2010. Benedicto XVI ha reconocido en el avión que le llevaba al reino Unido que para él los abusos sexuales han sido “un shock y una verdadera tristeza”.
El Papa aseguró que no entiende cómo una persona que ha entregado su vida a Dios pueda caer en una perversión como esta. Por primera vez, el Papa ha reconocido que la acción de la Iglesia ante los abusos cometidos por sacerdotes no ha sido ni vigilante y ni rápida.
Benedicto XVI
“Es una gran tristeza también que las autoridades de la Iglesia no hayan sido lo suficientemente vigilantes, lo suficientemente rápidas y decididas en tomar las medidas necesarias”.
El Papa ha dicho también que lo más importante en estos casso es ayudar a las víctimas a superar el trauma que han sufrido y a recuperar su vida.
Benedicto XVI
“Lo más importante son las víctimas, cómo podemos reparar, qué podemos hacer para ayudar a estas personas a superar este trauma, a reencontrar la vida, a retomar la fe en el mensaje de Cristo”.
Benedicto XVI también ha asegurado que después de estos casos la Iglesia está en un período de renovación y penitencia.
Benedicto XVI
“Creo que tenemos que pasar por un tiempo de penitencia, un tiempo de humildad y de renovación. Volver a aprender la absoluta sinceridad”.
Sobre los culpables de los abusos, el Papa ha dicho que hay que alejarlos de cualquier actividad con jóvenes porque “padecen una enfermedad que les anula la libre voluntad”. Benedicto XVI también ha pedido que se realice una prevención, educación y selección de los candidatos al sacerdocio en los seminarios para evitar futuros problemas.
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