11 de junio, 2010. “Hoy nos damos cuenta de que no es un gesto de amor la tolerancia de comportamientos indignos en la vida sacerdotal", dijo el Papa durante la clausura del Año Sacerdotal. Se refería a los obispos que no actuaron con dureza ante las denuncias a sacerdotes por abusos sexuales.
"Tampoco se trata de amor cuando se permite que proliferen las herejías, la confusión y la descomposición de la fe, como si nosotros autónomamente nos inventásemos la fe”, añadió el Papa.