28 de abril, 2010. Durante la audiencia general en la plaza de San Pedro, Benedicto XVI ha hablado sobre San Leonardo Murialdo y San Juan Benito Cottolengo, dos sacerdotes que dedicaron su vida al cuidado de los más pobres.
Estos dos sacerdotes vivieron una fuerte crisis espiritual que les hizo cambiar radicalmente de vida.
Benedicto XVI
“Supieron encontrar en su relación con Dios la fuente de su acción, con la convicción además de que no se puede ejercer la caridad sin vivir en Cristo y en la Iglesia”.
El Papa también animó a los más de 16.000 asistentes a rezar por los sacerdotes para que sean fieles a la misión que Dios les ha confiado.
BR