13 de mayo, 2005. Con un gran aplauso fue recibido el anuncio de que Juan Pablo II será declarado santo en tiempo récord. Su proceso no debe esperar los 5 años después de la muerte, como establece el Derecho de la Iglesia.
A pesar de la petición de los fieles de que lo proclamase santo inmediatamente después de su muerte, el Vaticano no quiere dejarse llevar por las prisas.
La vida y milagros del Papa Wojtyla serán examinados aquí, en la congregación de la causa de los santos, como la de cualquier candidato.
Cardenal José Saraiva Martins
Prefecto, Congregación para las Causas de los Santos
"No es un absurdo. Es el cumplimiento a la norma establecida por Juan Pablo II. Olvidemos lo de ¡Santo ya! La voz del Pueblo es importante pero se debe confirmar científicamente una verdad".
En esta primera etapa, el cardenal Camillo Ruini reunirá los documentos y escuchará a testigos directos de su santidad. Después, se deberá demostrar que vivió todas las virtudes.
Por último, los médicos del Vaticano deberán dictaminar una curación inexplicable según la ciencia. Sólo después, Benedicto XVI decidirá si el Papa que proclamó 1828 santos y beatos, más que todos sus predecesores juntos, alcanzará él mismo la santidad.
El Papa anunció la próxima apertura de la vía a los altares el 13 de mayo, fecha clave en el pontificado de Karol Wojtyla
Cardenal José Saraiva Martins
Prefecto, Congregación para las Causas de los Santos
"No se puede hablar de una coincidencia: Juan Pablo II fue marcado por el 13 de mayo. El 13 de mayo fue la aparición de la Virgen de Fátima, el 13 de mayo fue el atentado, el 13 fue la muerte de Sor Lucía, el 13 de mayo el anuncio de la dispensa de los cinco años".
No es posible anticipar una fecha de beatificación. Pero si el Papa Wojtyla vuelve a darnos una de sus sorpresas y realiza enseguida un milagro, pronto volveremos a ver una plaza de San pedro llena, celebrando su ascensión a la gloria de los altares.