9 junio 2010. Más de 10.000 personas asistieron en la plaza de San Pedro a la audiencia general de Benedicto XVI.
El Papa recordó que con este viaje ha querido animar a los católicos de Chipre a seguir trabajando por la unidad de los cristianos, especialmente con los ortodoxos.
Según explicó, estos días en Chipre han sido también un llamamiento a detener el éxodo de católicos que viven en Oriente Medio.
Benedicto XVI “He querido desde allí abrazar espiritualmente a todas las poblaciones del Medio Oriente, y dirigir un encarecido llamamiento a todos los católicos de esa región para que, a pesar de las grandes dificultades que atraviesan, no caigan en la tentación de emigrar, pues su presencia allí es un signo insustituible de esperanza”. Benedicto XVI también saludó a los miles de sacerdotes que han venido a Roma para participar en la clausura del Año Sacerdotal. Y ha pedido a todos los católicos que sigan rezando por todos los sacerdotes del mundo.
BR
CTV