La Santa Sede quiere mejorar sus relaciones con Irán. Así lo propuso Benedicto XVI a los obispos de la Conferencia Episcopal de Irán durante su visita a Roma.
El Papa propuso establecer una comisión bilateral con autoridades iraníes y vaticanas para construir entendimiento mutuo entre la República Islámica de Irán y la Iglesia Católica. También dijo que esta medida facilitará la labor de sacerdotes y religiosos, en una zona seriamente afectada por la falta de vocaciones.
Benedicto XVI Doy las gracias también a los sacerdotes, religiosos y asistentes pastorales que hay en este grande y hermoso país. Sé lo necesaria que es su presencia.
En Irán hay sólo 8.000 católicos, divididos entre comunidades de caldeos, armenios y latinos.
Ramzi Garmou Arzobispo de Teherán (Iran) Nuestro principal problema es la emigración: muchos de nuestros cristianos han abandonado el país por diferentes razones, económicas, familiares y religiosas. Por eso, nuestra pequeña comunidad ha disminuido cada vez más.
El arzobispo caldeo de Teherán, monseñor Ramzi Garmou, es originario de Irak pero lleva 30 años sirviendo a los católicos de Irán.
Ramzi Garmou Arzobispo de Teherán (Iran) La importancia de la Iglesia no está en los números, sino en lo eficaz que sea su testimonio y su credibilidad. Por eso, aunque somos una pequeña minoría, no nos desanimamos. Todo lo contrario, creemos que con el poder del Espiritu Santo y nuestra fe en la Iglesia, podremos continuar nuestra misión en Irán.
Benedicto XVI les dijo que los motores necesarios para alcanzar los objetivos de la Iglesia en Irán son el diálogo intercultural y la caridad. Y otra clave es enviar refuerzos y formadores, para preparar a los nuevos sacerdotes y religiosos de Irán.