13 de febrero, 2013. (Romereports.com) "Agradezco a todos por el amor y la oración -dijo Benedicto XVI-
con la que me habéis acompañado. Gracias. He sentido casi físicamente en estos días para mí nada fáciles la fuerza de la oración, que llega gracias al amor por la Iglesia y a vuestra oración. Continuad rezando por mí, por la Iglesia y por el futuro Papa. El Señor lo guiará". Con esta sorprendente serenidad comenzó Benedicto XVI
su primer encuentro con los peregrinos tras el anuncio de su renuncia. Con palabras muy parecidas a las que usó ante los cardenales explicó su decisión. Después, con total normalidad pronunció su catequesis sobre el inicio de la Cuaresma. Habló sobre
las tentaciones de Jesús durante su retiro en el desierto.El Papa advirtió que en la sociedad actual la tentación es renunciar a la fe ante los problemas cotidianos y buscar falsas soluciones.
BENEDICTO XVI“¿Qué es lo importante en la vida? ¿Qué puesto ocupa el Señor en nuestra existencia? Las tentaciones que afronta Jesús muestran el riesgo de instrumentalizar a Dios, de usarlo para el propio interés, para la propia gloria”.Benedicto XVI citó como ejemplos de personas que descubren la importancia de Dios en la vida normal a
Pavel Florenskij un ortodoxo ruso, a Etty Hillesum, una joven holandesa de origen judío que murió en Auschwitz y a la
periodista estadounidense Dorothy Day, que había abrazado los planteamientos marxistas antes de descubrir a Dios.
El aula Pablo VI estaba llena de
peregrinos emocionados que aplaudieron en numerosas ocasiones al Papa y mostraron pancartas de agradecimiento a Benedicto XVI por su pontificado.
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