5 de noviembre, 2009. Como es tradicional en el mes de noviembre, Benedicto XVI ha celebrado una Misa en la Basílica de San Pedro en sufragio por los cardenales y obispos fallecidos durante el pasado año.
Benedicto XVI“Los recordamos con afecto y damos gracias a Dios por el bien que han hecho”.Durante la homilía el Papa ha recordado el servicio que prestaron estos obispos y cardenales.
Benedicto XVI añadió que la muerte es un enigma cargado de inquietud, pero iluminado por la esperanza de la inmortalidad.
Además dijo que en los momentos de dolor, como cuando se pierde un ser querido, la fe es lo único que sostiene y ha recordado que debe llenar de esperanza a las personas la resurrección de Jesucristo.
BR- JM
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