10 de enero, 2011.
Durante el ángelus, Benedicto XVI
recordó el primer aniversario del terrible terremoto de Haití. Un
año después de que tuviera lugar, el Papa renovó su cercanía
con los familiares de las más de 250.000 víctimas y con quienes
padecen la epidemia de cólera que azota el país.
Benedicto XVI
“
Deseo
recordar especialmente hoy a la población de Haití, un año después
del terrible terremoto, al que le ha seguido una grave epidemia de
cólera”.
Para recordar el aniversario, Benedicto XVI ha enviado a la isla al
cardenal Robert Sarah, presidente del Pontificio Consejo Cor Unum,
departamento Vaticano para la ayuda humanitaria. Lleva de parte del
Papa 1.200.000 dólares para reconstruir escuelas e iglesias
destruidas en el terromoto.
Durante el ángelus, Benedicto XVI también saludó a los cristianos
coptos, que en los últimos meses han sufrido diversos atentados. El
último tuvo lugar en una iglesia de Egipto el día de Año Nuevo, en
el que murieron 21 personas.
Como era la fiesta del Bautismo de
Jesús, el Papa explicó la importancia de redescubrir el significado
del sacramento del bautismo y del papel que tienen los padres y
padrinos en la formación cristiana del recién bautizado.
Benedicto XVI
“
Es una gran
responsabilidad que deriva de un gran don. Por eso deseo animar a
todos los fieles a redescubrir la belleza de ser bautizados y de
pertenecer a la gran familia de Dios y a dar un alegre testimonio de
la propia fe para que esta genere frutos de bien y de paz”.
El Papa también animó a poner nombres cristianos a los recién
nacidos, porque dijo que “son el signo inconfundible de que el
Espíritu Santo hace nacer al hombre de nuevo en la Iglesia”.
BR
CTV
HC
-BN