27 de mayo, 2011. (Romereports.com) En la basílica de Santa María Mayor, Benedicto XVI rezó el rosario junto con los obispos de la Conferencia Episcopal Italiana para celebrar el mes de la Virgen y el 150 aniversario de la unificación de Italia. Con esta unificación se abrió una nueva etapa en las relaciones entre Italia y la Santa Sede.
Benedicto XVI“La fe, de hecho, no es alienante: son otras las experiencias que contaminan la dignidad el hombre y la calidad de la convivencia social”.
En cuanto a la situación actual, el Papa pidió al gobierno de Italia que cree oportunidades para la juventud.
Antes de concluir la ceremonia, el Papa confió Italia a la Virgen María, le pidió que proteja el país y que le ayude a progresar.
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