25 de mayo, 2011. (Romereports.com) El Vaticano ha expresado su consternación por la nueva estatua de Juan Pablo II situada en Términi, la estación de tren más importante de Roma.
El cardenal Gianfranco Ravasi aseguró que el Vaticano dio el visto bueno a un boceto del artista. Pero la versión final no era la que habían aprobado. Aseguran que el resultado final no se parece a Juan Pablo II.
Card. Gianfranco Ravasi
Presidente, Pontificio Consejo de la Cultura“Aprobamos un boceto que se propuso. Era muy bonito. Juan Pablo II extendía su manto para acoger, simbólicamente, a la ciudad. Sin embargo, el resultado final ha sido muy distinto a lo que nosotros aprobamos. Dimos el visto bueno, en cierto sentido, a otra estatua”.
Incluso el periódico del Vaticano, L'Osservatore Romano aseguró que “con esta estatua modernista da la impresión de que haya caído una bomba en la plaza”.
La impresionante estatua mide casi seis metros de altura y ha causado una gran polémica no sólo en la Iglesia sino también entre los propios romanos, que han pedido que se quite.
Card. Gianfranco Ravasi
Presidente, Pontificio Consejo de la Cultura“El alcalde de Roma ha dicho, no de manera oficial, que querría un referéndum entre los ciudadanos romanos para decidir si dejar la estatua allí o colocarla en otro lugar. No hay duda de que colocar la estatua en este sitio tiene su sentido, porque es Juan Pablo II que da la bienvenida a todos los que llegan a Roma, que entran en la ciudad a través Termini. La localización de la estatua es la correcta, la estatua en sí es cuestionable y si se traslada es comprensible”.
La inauguración de la estatua clausuró los actos relacionados con la beatificación. Pero según parece, esta estatua de Juan Pablo II aún no ha encontrado su lugar definitivo.
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