2 de abril, 2010. El Papa presidió el Vía Crucis en el Coliseo que siguieron miles de personas. En cada estación se leyó una meditación del cardenal Camillo Ruini. Benedicto XVI acompañó la cruz en las dos últimas estaciones.
También llevaron la cruz dos jóvenes de Haití, en representación de las personas que han sufrido a causa de alguna catástrofe natural; otros dos de Irak, en reflejo de quienes sufren por los conflictos y dos monjes custodes de Tierra Santa, en recuerdo de los cristianos de la tierra de Jesús.