23 de diciembre, 2012. (Romereports.com) Millones de personas celebran la Navidad en todo el mundo. Las calles se iluminan con luces de colores, las plazas se llenan de mercadillos,
las familias se reúnen para celebrar la llegada del Niño Jesús y para despedir el año. Todos celebran lo mismo, pero cada país de un modo distinto.
En
Alemania son muy tradicionales las Coronas de Adviento, que tienen su origen en el siglo XIX. Los niños encendían una vela por cada día del periodo de Adviento, hasta llegar a la
Nochebuena, con la llegada del Niño Jesús. En este país, el
Niño Jesús lleva ese día regalos a los niños.
MONS. THOMAS FRAUENLOB
Colegio Teutónico del Campo Santo (Vaticano)
“Cristkind, el Niño Jesús, se representa como un niño pequeño, con los cabellos dorados y con un vestido blanco que significa un niño sin pecado. También la vestimenta blanca de este
niño que lleva los regalos es muy importante. Son estas imágenes, estos dibujos de la Navidad con nieve, con este Cristkind que trae la luz en un momento del año que es muy oscuro”.
Uno de los más ocupados en estas fiestas es
Santa Claus, que vive en Laponia, en el norte de Finlandia.
AINO HUXLEY
Embajada de Finlandia ante la Sante Sede
“Santa Claus es un hombre muy muy anciano que vive en el Norte de Finlandia, en la región del Círculo Polar, en Laponia. Es una figura mágica que cumple los deseos navideños de niños y adultos. Es muy entrañable, con ese traje rojo y ese cinturón que le sujeta la barriga porque es tan grande que no le cabe en los pantalones”.
En
Guatemala, las Navidades comienzan el 7 de diciembre con la “Quema del Diablo”. Una tradición que consiste en quemar lo más viejo o gastado que haya en la casa. La celebración de la Virgen de la Inmaculada también marca las costumbres populares.
ALFONSO MATA
Embajador Guatemala ante la Santa Sede
“Se rememora la ida de la Virgen y San José en busca de un aposento en su viaje a Jerusalén. Y de una casa a otra salen por la calle con la Virgen y San José. Unas estatuas pequeñas en procesión. Son procesiones familiares y de amigos que van de una casa a la otra y piden posada. Rememorando esto se les niega, hasta que los aceptan que entren y ahí se toma el ponche, se comen los tamales y se bebe el Ron y el café”.
En definitiva, el espíritu navideño se desborda en millones de personas que esperan de modos distintos para reflejar la alegría de la llegada del
Niño. Pero cada uno lo celebra a su modo, según su lugar de origen.
VIC
AA/MG
VM
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