¿Tiene usted pensado casarse dentro de poco? Si la respuesta es afirmativa, le interesará escuchar al padre Michael Ryan, consejero espiritual de una organización italiana especializada en ayudar a las parejas a vivir un matrimonio feliz.
El primer consejo que da a quienes han decidido unir sus vidas es que descubran qué significa casarse. O lo que es lo mismo, qué significa la promesa que los novios hacen frente al altar.
Mons. Michael Ryan Crescere in Famiglia (Italia) El matrimonio es decirle a alguien te tomo como mi esposo o como mi esposa y prometo serte fiel, porque mi amor por ti no tiene limites. Es importante ayudar a comprender la belleza e incluso el lujo de un matrimonio así. A cualquier hombre y mujer le encanta que le digan unas palabras como esas.
El sacerdote Michael Ryan ayuda a las parejas desde hace cinco años. Y les aconseja que estén alerta siempre, pero sobre todo los primeros dos años de matrimonio, cuando la relación debe consolidarse.
Mons. Michael Ryan Crescere in Famiglia (Italia) Los dos primeros años de matrimonio son como cuando un avión despega: se pone a prueba toda la energía de los motores. Por eso aconsejo dejarse ayudar los primeros años, y buscar ayuda espiritual para asegurarse que el matrimonio inicie del mejor modo posible.
Además, dice que es esencial que las parejas reflexionen sobre la idea y las expectativas que tienen del matrimonio.
Mons. Michael Ryan Crescere in Famiglia (Italia) El modo de tratar al otro, de manifestar su afecto, la relación con los amigos, con las familias, la intimidad, las expectativas sexuales, los valores y virtudes morales. Si la pareja ve un obstáculo en alguna de estas cosas, debe detenerse y resolverlo.
También anima a tener un gran sentido del humor, porque los problemas entre recién casados, muchas veces surgen de simples mal entendidos, que deben resolverse antes de que degeneren en un problema grave.
Mons. Michael Ryan Crescere in Famiglia (Italia) Cuando interactuamos unos con otros pueden dolernos algunas cosas. Pero hay otras que además pueden herirnos profundamente. Y cuando hay una herida en una relación, con el tiempo esta herida puede convertirse en un grave problema.
Lo mejor del matrimonio, es que con la ayuda de Dios, el perdón y la responsabilidad, se pueden superar muchos muchos problemas. Y cuando se supera un problema grave, según el padre Ryan, el resultado es un amor todavía más fuerte.