9 de junio, 2012. (Romereports.com) La vida monástica siempre se ha caracterizado por el silencio y la oración. En muchos conventos fabrican y venden productos que se pueden comprar en el torno del monaterio, pero esto está cambiando.
¿Quién habría imaginado hace años que con un simple clic en el teclado de nuestro ordenador podríamos comprar pasteles preparados por monjes y monjas?
En Virginia, Estados Unidos, está la Holy Cross Abbey. Los monjes
cistercienses que viven allí tienen su tienda en Internet en la que
venden apetitosos pasteles de frutas, miel y dulces de chocolate como
estos.
La abadía de Le Barroux, en el sur de Francia, también vende productos
artesanales mucho más delicados. Sus monjes benedictinos fabrican
turrón, mazapán, vino y aceite con productos naturales.
Muchos se han unido para dar más variedad al cliente. Por ejemplo, la
web Monastery Greetings vende productos de monasterios, abadías y
conventos de España, Noruega, Estados Unidos, Francia, Alemania o
Austria. Hay pasteles, café, mermelada, caramelos, bombones e, incluso,
cerveza fabricada de forma artesanal.
En la web en español DeClausura.com se pueden comprar los productos que
hacen monjas de 31 monasterios de toda España. Desde casa podemos
comprar rosquillas, pasteles, queso, licores, vinos o 15 tipos de
mermelada con un simple clic.
También las monjas del Instituto religioso Iesu Communio, en Burgos,
España, lanzaron hace un mes su tienda en Internet donde venden trufas,
tartas, pastas o suculentos brownies.
Los “monaterios digitales” no sólo venden comida. Muchos de ellos
también tienen en sus tiendas de Internet discos, jabones, ropa,
perfumes, libros y documentales. Y, por supuesto, ofrecen gratis
oraciones por sus clientes y no clientes. Una vida de clausura 'punto
com'.
PH/AE
RR
VM
MGZ