15 de abril, 2010. Benedicto XVI ha pedido muchas veces que se proteja el medio ambiente. Por eso muchos le conocen como el ‘Papa verde’. Dedicó a la Ecología su mensaje para la Jornada Mundial por la Paz, fue uno de los temas de su encíclica ‘Caritas in Veritate’ y es un asunto recurrente en sus encuentros.
Benedicto XVI
“Hace falta un sí decidido para proteger la naturaleza, un serio compromiso para invertir las tendencias que podrían conducir a una situación de degradación irreversible”.
Ahora, la conexión entre Teología y Ecología es también el tema de un nuevo curso en la Universidad Angelicum de Roma. El curso se llama: ‘El hombre, guardián de la creación. Ecología y Teología’ y la profesora Angela Maria Cosentino es una de las ponentes.
Prof. Angela Maria Cosentino
Teóloga, Angelicum
“A través de la creación, el hombre puede descubrir el gran amor del Padre, el Creador”.
Según Angela Maria Cosentino el curso es algo más que enseñar a los jóvenes a reciclar. Pretende impulsar una reflexión sobre la responsabilidad colectiva con el medio ambiente.
Prof. Angela Maria Cosentino
Teóloga, Angelicum
“No puedes enseñar a los jóvenes a reciclar una bolsa de plástico y a mantener limpio el medio ambiente sin enseñarles primero a respetar a todos los seres vivos, desde que nacen hasta que mueren”.
La teóloga subraya lo que Benedicto XVI ha afirmado en más de una ocasión. El hombre es sólo una parte de la creación que está en la tierra para proteger todo lo que Dios creó.
De hecho, el Papa invita a relacionar la ecología humana con la medioambiental y dice que la humanidad es responsable de proteger la madre naturaleza, la vida, el amor y la familia.
Prof. Angela Maria Cosentino
Teóloga, Angelicum
“Benedicto XVI habla de este vínculo cuando habla del libro de la naturaleza como indivisible respecto al hombre, familia, sociedad y ecología”.
Cosentino explica que la doctrina de la Iglesia defiende que la protección del medio ambiente está relacionada con el desarrollo de los valores humanos.
Algo que según la teóloga es esencial para solucionar la actual crisis medioambiental.
En cualquier caso, el vínculo entre el hombre y la naturaleza en la doctrina social de la Iglesia no es algo nuevo.
Hace 20 años, Juan Pablo II pidió en su encíclica ‘Centesimus Annus’ que se desarrollase un sentimiento de solidaridad para solucionar la crisis ecológica.
Ahora muchos esperan que en los próximos 20 años la mentalización que se está llevando a cabo dentro y fuera de las aulas dé sus frutos para beneficio de toda la sociedad.
MC/EF
DC
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