30 de octubre, 2012. (Romereports.com) En la década de los 70, en pleno régimen comunista en Polonia, un sacerdote alzó su voz por la libertad, la democracia y los derechos humanos. Se convirtió en el director espiritual de muchos trabajadores, sus homlías eran emitadas por una radio contraria al régimen y fue uno de los líderes del sindicato 'Solidaridad'. Se llamaba Jerzy Popieluszko.
El 19 octubre del 1984 fue secuestrado por tres funcionarios del Ministerio del Interior. Finalmente se encontró su cuerpo sin vida en las aguas de un lago. 28 años más tarde, se ha presentado en Roma un documental que inmortaliza la historia de este polaco beatificado en 2010 por Benedicto XVI. Los hermanos de este sacerdote no faltaron a la cita.
TERESA POPIELUSZKO Hermana, P. Jerzy Popiełuszko “Recuerdo las últimas palabras de mi hermano en casa en septiembre de 1984. 'Todo esto se hace por la fe y no por otra cosa. Porque con la fe podemos encontrar la alegría, la verdad'. Le recuerdo así. Nada podía turbar su paz interior porque encontraba la fuerza en la fe para lanzar su mensaje de amor y paz”.
JÓZEF POPIELUSZKO Hermano, P. Jerzy Popiełuszko “Todo lo aprendió de su madre, de nuestra madre. La paciencia, la fe, la cercanía con los hermanos y los vecinos. Al igual que nuestra madre, nunca usó la fuerza de las manos sino de la palabra”
El documental 'Messenger of Truth' recopila imágenes reales del sacerdote polaco. Se estrenará en EEUU en noviembre. El resto de países trendán que esperar un poco más hasta que se completen las traducciones.
TONY HAINES Director, 'Messenger of Truth' “Cuando escuché la historia de Aung San Suu Kyi de Birmania, me pareció que su historia era parecida a la de Popieluzsko. Ella se reveló al sistema y estuvo cinco años de arresto domiciliario. Se levantó y dijo el mismo mensaje. Cuando fue entrevistada en la televisión dijo exáctamente las mismas palabras que Popieluzsko. Quizás se pueda alcanzar la libertad en todo los países”.
GARY CHARTRAND Productor ejecutivo, 'Messenger of Truth' “La manera en que vivió la vida con una fe fuerte. Como sacerdote, tenía una fuerte convicción para proclamar la verdad. Su mensaje de derechos humanos, de dignidad y libertad y su coraje de hablar alto en una época peligrosa”.
Juan Pablo II y Benedicto XVI lo mostraron como modelo para los sacerdotes. De hecho a su beatificación el 6 de junio de 2010 en Varsovia (Polonia) asistieron 1.600 sacerdotes, un centenar de obispos y 150 mil personas.