Es quizá el escritor y periodista más optimista del siglo XXI.
Dominique Lapierre está convencido de que el mundo está lleno de héroes. Por eso, se dedica a contar historias como la de la Madre Teresa de Calcuta, Juan Pablo II, y ahora Nelson Mandela, en Sudáfrica, quien acabó pacíficamente con un régimen oficialmente racista.
Dominique Lapierre Escritor En 1948 en Sudáfrica había sólo 4 millones de personas de raza blanca y 25 millones de personas de raza negra. Los blancos decidieron que para sobrevivir en este océano de personas negras, tenían que crear un sistema de estricta separación. Los negros serían enviados a las fronteras del país y no tendrían los mismos derechos, no tendrían derecho a trabajar.
Muchos estaban convencidos de que la situación desembocaría en una cruenta guerra civil. Junto a Mandela, héroes desconocidos como Ellen Lieberman lo impidieron.
Dominique Lapierre Escritor Esta mujer arriesgó su vida al decidir salvar niños, abrir hogares, dar alimentos... Realmente fue en contra de las leyes del apartheid que consistía en la segregación total entre las dos razas. Puso en peligro su vida, porque podrían haberla matado tanto los blancos como los negros.
Con historias como esta, Dominique Lapierre quiere recordar que cualquier día es bueno para decidirse a convertirse en héroes.
Dominique Lapierre Escritor Todos podemos hacer algo cada día como expresión de solidaridad. La Madre Teresa decía que en occidente hay una lepra peor que la lepra de las barriadas de Calcuta y que esta lepra es la soledad. Muchas personas en occidente están solas, muchos nunca han recibido una visita, nunca han recibido una mano fraternal en su hombro.
Dominique Lapierre predica con el ejemplo. Junto a su mujer, ha creado la Fundación Dominique Lapierre, una ONG en India que en 25 años ha curado de tuberculosis a un millón de personas, y de la lepra, a 10 mil. Además, ha construido casi 600 pozos. Ha fundado 4 barcos hospitales que recorren el delta del Ganges, para atender a los habitantes de 54 islas que ni siquiera aparecen en los mapas.
A pesar de todo, insiste: da lo mismo si uno vive en India, Sudáfrica o Estados Unidos. Siempre hay cerca alguien que sólo necesita su amistad.