
Dos años después de la muerte de Juan Pablo II, ninguno lo olvida.
Benedicto XVI celebró una multitudinaria Misa en la plaza de San Pedro en recuerdo del Papa polaco.
En la homilía, le agradeció que dedicase la vida sin reservas a su misión.
Benedicto XVI
Su intenso y fructífero ministerio pastoral y el calvario de la serena agonía y muerte de nuestro amado Papa, han hecho que los hombres de nuestro tiempo sepan que Jesucristo era todo para él.
Un testimonio que tocó profundamente a todo el mundo.
Benedicto XVI
El perfume de su Fe, su Esperanza y su Caridad llenó su casa, la plaza de San Pedro, la Iglesia y el mundo entero.
Horas antes, se había cerrado oficialmente en la basílica de San Juan de Letrán la primera fase del proceso de beatificación de Juan Pablo II.
En la ceremonia se entregaron al Vaticano los testimonios y documentos que se han recogido en la fase local para que desde ahora los examine minuciosamente. El vicario de Roma, Camilo Ruini destacó que Juan Pablo II no se cansó de luchar por la vida y por la paz.
Card. Camilo Ruini
Vicario de Roma
La verdad es que Wojtyla aprendió a reservarse un espacio para el sufrimiento en la cruz, pero no sólo como experiencia física sino que sufrió interiormente según su propia espiritualidad.
No quisieron perderse la ceremonia el que fue su secretario, el cardenal Stanislaw Dziwisz, el presidente polaco Lech Kaczynski y Sor Marie Simon-Pierre.
Ella es la monja francesa del milagro que puede llevar al Papa a los altares. Tras 5 años enferma de parkinson y casi paralizada, se curó de repente tras pedirlo a Juan Pablo II.
Sor Marie Simon-Pierre
Enfermera, Maternidad de las pequeñas hermanas católicas.
Salté de la cama porque me sentía absolutamente transformada. Por dentro me pasaba lo mismo. Es algo difícil de explicar.
El milagro todavía tiene que ser aceptado por una comisión vaticana.
En cualquier caso, dos años después de su muerte, las posibilidades de la beatificación de Juan Pablo II no podrían ser mejores.