
13 de marzo, 2010. Chiara Lubich nació en Trento, Italia en 1920. Durante la II Guerra Mundial ante el horror que le rodeaba se convenció de que el amor es la revolución más poderosa y el único antídoto al dolor. En 1943 decide consagrarse a Dios para toda la vida. Desde entonces, abandonó su casa y comenzó a ayudar a quienes lo necesitaban.
Chiara Lubich
Fundadora del Movimiento de los Focolares
“Tenía 23 años cuando me consagré a Dios, ese día entendí que estaba dejando todo. Era como si tuviera un puente detrás de mí y este puente se viniera abajo. Era el puente de la vida del mundo. En ese momento me cayó una lágrima pero dije “Jesús, soy toda tuya”. Y después encontré una alegría interior que no se puede describir porque me había casado con Dios, ¡me había casado con Dios!”.
Ese día, 7 de diciembre de 1943, comenzó el movimiento de los Focolares, que propone vivir el Evangelio al pie de la letra y vivir el amor a los demás desde Dios.
Chiara Lubich
Fundadora del Movimiento de los Focolares
“Me acordé de una frase que no es del Evangelio, es de Virgilio, que dice: “El amor todo lo vence”, y también esto lo vencerá el amor”.
Desde entonces, viajó por todo el mundo y se encontró con miles de personas para transmitir este mensaje.
Recibió reconocimientos como el Premio de la UNESCO ‘por la educación a la paz’ hasta la Cruz de la Orden de San Agustín, otorgado por la Iglesia anglicana por su labor ecuménica.
La fundadora de los Focolares murió en Rocca di Papa, cerca de Roma, en 2008. Se calcula que hoy por hoy, el movimiento focolar cuenta con cerca de 2 millones de miembros en 182 países.
BR
JM
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