21 de junio, 2010. Éste es uno de los 1.000 saltos que ha realizado Benoît de Pommerol, el capellán de la Legión francesa en la Brigada de paracaidistas. Lleva 10 años viviendo con ellos. Su último destino ha sido la guerra de Afganistán.
Desde que llegó a la Legión no dudó en ser como un soldado más para poder ayudarles mejor. Por eso entrena con los legionarios.
El día en la Legión comienza con una misa en un antiguo bunquer soviético, en una montaña al Este de Kabul.
Fuente: Le Figaro.
PVB
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