8 de julio, 2010. El presidente de Cuba, Raúl Castro, comunicó al cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino que en las próximas horas serán liberados cinco presos políticos. Castro anunció también que liberará otros 47 prisioneros en los próximos meses.
La puesta en libertad es fruto de meses de diálogo entre el arzobispo y el presidente de Cuba.
Ortega y Alamino es arzobispo de La Habana desde 1981, y su labor no ha sido nada fácil. Fue ordenado sacerdote en 1964. Dos años después fue encarcelado por el gobierno comunista y obligado a realizar trabajos forzosos.
Desde que fue nombrado arzobispo ha buscado que se respeten los derechos humanos de los cubanos. Su labor se ha comparado con la del joven Karol Wojtyla, quien defendió la identidad cristiana de Polonia durante la época soviética.
En 1998 Ortega ayudó a organizar la primera visita papal a Cuba. Además de luchar por la libertad en Cuba, el arzobispo Ortega como Juan Pablo II denuncia que el “hipercapitalismo” no es la solución al comunismo.
La liberación de presos es quizá su logro social más importante ya que podría llevar una mayor libertad a esta isla que sigue sin respetar los derechos humanos.
RC/PVB
-BN-