Fue la sombra inseparable al lado de Juan Pablo II durante casi 40 años. Ahora, el cardenal Stanislaw Dziwisz ha participado en Roma en una conferencia para explicar el impacto del Concilio Vaticano II en el pontificado de su amigo y mentor.Casi cuatro años después de su muerte, el mundo no se ha olvidado del Papa polaco.
Card. Stanislaw Dziwisz
Arzobispo de Cracovia
El efecto de Juan Pablo II todavía dura. La gente lo ama. Basta ir a la plaza de San Pedro, y ver cuántas personas vienen a encontrarlo. No van sólo a visitar a su tumba, van a encontrar a la persona. Yo creo que continúa este vínculo de amor que Juan Pablo II tenía con la gente, especialmente con los jóvenes.
Acaba de participar en el Sínodo de Obispos sobre la Palabra de Dios, y también estuvo presente en el estreno de una película basada en sus memorias. Dice que ver la película junto a Benedicto XVI y los obispos sinodales fue muy emocionante.
Card. Stanislaw Dziwisz
Arzobispo de Cracovia
Hubiera preferido quedarme fuera, porque yo participaba en la a película. Pero cuando supe que el Santo Padre había aceptado la invitación, otros lo habrán invitado, no me lo podía perder. Le agradezco mucho al Santo Padre que participase en esta proyección, en este recuerdo del pontificado de Juan Pablo II, por el 30 aniversario de su elección.
Dziwisz es la persona que mejor conoció a Juan Pablo II: su amigo y confidente. Cuando le preguntan cómo recuerda al Papa, no lo duda.
Card. Stanislaw Dziwisz
Arzobispo de Cracovia
Cuando me preguntan quién era Juan Pablo II, mi respuesta es que era un hombre de oración y contemplación. Se puede decir que tenía dos amores: de Dios y del hombre. Trataba de ver la imagen de Dios en el hombre, pero también intentó acercar al hombre a Dios.
Quizá justo por eso, miles de personas acompañaron a Karol Wojtyla bajo su ventana durante sus últimas horas, y siguen visitando su tumba para darle las gracias o pedirle ayuda.
DDS