4 de junio, 2011. (Romereports.com) El gobierno comunista de Tito acusó en 1946 al arzobispo de Zagreb, Aloysius Stepinac, de colaboracionismo con los fascistas durante la II Guerra Mundial y lo condenó a 16 años de prisión.
Sin embargo, el arzobispo había denunciado durante la guerra el genocidio que los nazi-fascistas estaban cometiendo contra serbios, judíos y gitanos.
Tras la guerra, Stepinac se convirtió en un personaje incómodo también para Tito, por su audaz defensa de la libertad religiosa.
Por eso pasó cinco años en la cárcel y nueve de arresto domiciliario. Murió de una extraña enfermedad en 1960, probablemente tras ser envenenado.
Juan Pablo II lo declaró mártir porque pagó con la sangre su oposición a doctrinas que negaban la fe y la dignidad humana.
Benedicto XVI rezará ante su tumba en la catedral de Zagreb tras reunirse con los obispos croatas.
JMB