Este es Arturo Mari, el fotógrafo que durante 26 años, minuto a minuto, capturó la imagen de Karol Wojtyla. De él tomó cinco millones de fotografías. Ha sido también el primer laico que vio y encuadró a Benedicto XVI vestido de Papa:Este es Arturo Mari, el fotógrafo que durante 26 años, minuto a minuto, capturó la imagen de Karol Wojtyla. De él tomó seis millones de fotografías. Ha sido también el primer laico que vio y encuadró a Benedicto XVI vestido de Papa:
Arturo Mari
Fotógrafo, Osservatore Romano
“Cuando se abrió la capilla Sixtina apareció con gran sencillez: es un hombre. Él mismo lo ha dicho: no me acostumbro a la sotana blanca... es humano, como todos los demás"
Arturo Mari nació en el Vaticano. Es hijo de un portero de la basílica de San Pedro. A los 15 años tomó su primera fotografía de Pío XII. Ahora, a sus 66 años, con su lente ha inmortalizado ya a cuatro pontífices, a los cuales ha conocido muy de cerca.
Arturo Mari
Fotógrafo, Osservatore Romano
“Cada Papa tiene su historia. No existe un Papa bueno y uno malo... es siempre “el Papa”. Pio XII es el Papa de la guerra. Con Juan XXIII la Iglesia se abre, realiza los primeros viajes, Pablo VI es el Papa del Concilio. Juan Pablo I duró solo 33 días, no tuvimos tiempo para conocerlo, aunque todos lo recuerdan por su sonrisa. Ustedes nacieron bajo Juan Pablo II del que conocen casi todo."
Arturo era la sombra del Juan Pablo II, en Roma y en sus 106 viajes fuera de Italia. A un metro de distancia registraba cada gesto, cada expresión, cada movimiento. Empezaba cada día a las seis treinta y cinco de la mañana, cuando el Papa decía misa en su capilla privada:
Arturo Mari
Fotógrafo, Osservatore Romano
“Tuve la oportunidad de fotografiarlo cada día, aunque unas fotos son mejores de las otras. El Papa siempre fue muy disponible”.
Después de seguirlo a sol y a sombra durante 26 años, Juan Pablo segundo no era su patrón, era su padre. Y el Papa le correspondió: pocos días antes de morir, quiso despedirse de “su fotógrafo” y lo hizo venir a su apartamento.
Arturo Mari
Fotógrafo, Osservatore Romano
“Me miró, y después sonrió y me dijo: Arturo... entonces me arrodillé, besé su mano y me bendijo.. y me dio las gracias... y rompí a llorar”.
El fotógrafo de los Papas ya ha comenzado el álbum de Benedicto XVI:
Arturo Mari
Fotógrafo, Osservatore Romano
“Tuve el honor de estar con el durante varias horas. Lo conozco desde hace tiempo. Es una
persona cordial y muy tímida, pero disponible. El Espíritu Santo eligió muy bien”.
Este es el retrato oficial de Benedicto XVI, el quinto Papa al cual Arturo Mari ha inmortalizado con su cámara.