13 de noviembre, 2012. (Romereports.com) El latín es el idioma oficial del Vaticano. Una lengua que llaman muerta, pero que sigue viva y que no está dispuesta a envejecer. Con la publicación del
Motu Proprio “Latina Lingua”, Benedicto XVI acaba de instituir la
Pontificia Academia de Latinidad.Y es que hablar latín no es “peccata minuta”. Todos lo hablamos aunque no nos demos cuenta. Por ejemplo, cuando se refiere a su “alter ego” o a la renta “per cápita” de un país. “Ídem” es latín como “déficit”, “superávit”, “etcétera”, que también es latín y significa “todas las demás cosas”.
“Carpe Diem. Tempus fugit. Virtus in media”.
“Ave Caesar, morituri te salutant. De gustibus non disputandum est. Verba volant, scripta manent”.
“Habemus Papam. Quod non fecerunt barbari, facerunt barberini”.
“Senatus populusque romanus”.
“Mens sana in corpore sano”.
“Alea iacta est”.
“Memento audere semper”.
“Ave Caesar, morituri te salutant”.
“Carpe diem”.
“In vino veritas”.
“Habemus Papam”.
“Senatus populusque romanus”.
El latín es el idioma en el que se publican todos los
documentos oficiales del Vaticano, y en ellos se abordan todo tipo de temas. Tanto es así que el Vaticano creó en 1997 un
vocabulario de latín moderno con más de
15.000 neologismos. Porque un mundo nuevo, requiere palabras nuevas. Así, los sesudos latinistas se atreven con términos de la cultura culinaria como macarrones, en latín “pasta tubulata”, palomitas, “máizae grana tosta” o del mundo deportivo como bicicleta de montaña que se dice “bírota montāna”, o paracaídas, “umbrella descensória” en latín. Los estudiosos tampoco se dejan intimidar por las nuevas tecnologías,
ordenador se dice “instrumentum computatórium”.
VIC
MG
-GdP
-PR