
6 de octubre, 2012. (ROMEREPORTS.COM) Paolo Gabriele, mayordomo del Papa, ha sido el último que ha hablado antes de que se cerrara el proceso. El juez le ha preguntado: “¿Es usted culpable o inocente?”
“Siento fuertemente dentro de mí la convicción de haber actuado siempre por exclusivo amor visceral por la Iglesia de Cristo y por su cabeza visible, el Papa” - ha respondido el mayordomo. “No me siento un ladrón”, ha añadido.
El fiscal ha excluido que el mayordomo tuviera cómplices. Ha pedido 3 años de reclusión por robo agravado cualificado, y la prohibición de trabajar en departamentos del Vaticano que comporten uso de poder.
La abogada defensora asegura que el mayordomo no ha querido dañar a la Iglesia, que lo que ha hecho es “un gesto condanable, pero motivado por sus condiciones”. Ha solicitado que el delito sea calificado como apropiación indebida -que llevaría a cerrar el fascículo porque no ha habido ninguna querella-; o que, si se considera robo, se aplique la pena mínima de sólo tres días.
JMB
RR
GdP
- BN