3 de marzo, 2012. (Romereports.com) Uno de los
22 cardenales que hizo el Papa en el último consistorio es el arzobispo de Toronto, Thomas Collins. Tiene 65 años y fue ordenado sacerdote con 26. Explica que supo que iba a ser nombrado príncipe de la Iglesia gracias a su Blackberry.
“Estaba en Washington en una reunión sobre la traducción de textos litúrgicos. Cuando volví a mi habitación, vi que parpadeaba la luz del teléfono, era un mensaje. Controlé mi BlackBerry y vi que me había llamado el nuncio. Lo llamé y me dijo que el Santo Padre iba a nombrarme cardenal. ´Para mí es un gran honor”, explica el arzobispo Collins.
Card. Thomas Collins
Arzobispo de Toronto (Canadá)“Vivimos en una sociedad que a menudo critica la práctica religiosa. Creo que tenemos que decir: “Espera un segundo, somos personas de fe, aportamos cosas buenas a la sociedad, y por eso necesitamos intervenir en el debate público”.Desde que es cardenal, se ha comprometido formalmente en ayudar más
intensamente al Papa. Por eso, dice que su primer objetivo sigue siendo ser un buen sacerdote.
Card. Thomas Collins
Archbishop Toronto (Canadá)“La llamada al sacerdocio está en el corazón y la confirma el obispo cuando te llama al sacerdocio. El resto de llamadas se manifiestan más de forma externa. Recibes una llamada de teléfono y te dicen que serás cardenal. La Iglesia te lleva de aquí a allá”.Thomas Collins usa una frase de
Santa Hildegarda de Bingen para resumir su vida: 'Ser una pluma movida por el respiro de Dios'.
Card. Thomas Collins
Arzobispo de Toronto (Canadá)“Sólo digo: aquí estoy Señor para hacer tu voluntad”.El cardenal Collins es arzobispo de Toronto desde enero de 2007. Ahora en su diócesis está impulsando lo que Benedicto XVI llama la
Nueva Evangelización. O sea, llegar a quienes se consideran católicos pero no practican los Sacramentos.
KLH / PH
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