11 de febrero, 2010. El Papa dijo que los enfermos son los protagonistas de la esperanza y testimonio de cómo el amor mueve a las personas durante la Misa con motivo del Día Mundial de Enfermo.
Benedicto XVI“Los enfermos y todos los que sufren son, en la Iglesia, no sólo destinatarios de atención y de cuidados, sino en primer lugar y sobre todo protagonistas de la fe y la esperanza, testimonio del prodigio del amor”.Benedicto XVI recordó también a quienes invierten su tiempo y energía en atender a los enfermos. Esto demuestra, según el Papa, que el amor de Dios sigue actuando a través del ser humano. Por eso, la enfermedad se vive con una alegría que no olvida el sufrimiento, sino que lo comprende.
El Papa subrayó el papel de los sacerdotes en la relación con los enfermos y la calificó de “alianza”.
Benedicto XVI"El enfermo debe llamar a los sacerdotes y éstos deben responder, para llevarle la presencia y la acción del Resucitado y de su Espíritu”.Además, el Papa afirmó que la Iglesia debe atender a los enfermos tanto a nivel físico como espiritual y recordó los miles de personas que encuentran la fuerza y el consuelo en los santuarios.
Según Benedicto XVI, la medida de la humanidad es su relación con el sufrimiento y las personas que sufren. Por eso, dijo que la Iglesia ayuda a dar sentido a la enfermedad y busca que el mundo acoja también el sufrimiento.
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