
13 de diciembre, 2010. Benedicto XVI bendijo las figuras del niño Jesús, llamadas “bambinelli”, que las familias colocarán en los belenes de sus casas. Un momento que reúne a cientos de familias y niños. El Papa se dirigió a los niños y jóvenes y les pidió que se acuerden de él cuando coloquen la figura del niño Jesús en el belén.
Benedicto XVI
“Mi primer saludo es para los niños y los jóvenes de Roma, que han venido a la tradicional bendición de los “bambinelli” para los belenes. Queridos jóvenes amigos, cuando pongáis el Niño Jesús en la cueva o refugio, haced una oración por el Papa y por sus intenciones. ¡Gracias!”
Los niños levantaron sus figuras, de todos los tamaños y de diferentes materiales, para que el Papa las bendijera, aunque tendrán que esperar hasta Nochebuena para colocarla en el Belén.
Durante el ángelus, Benedicto XVI habló de la constancia y de la paciencia. Dijo que el Adviento debe ser un tiempo para potenciar la “resistencia del alma” que permite, según el Papa, no “desesperar”.
Puso como ejemplo a los agricultores, que por un lado trabajan el campo y por el otro deben esperar a que lleguen las lluvias para recoger lo sembrado. Según el Papa, son el modelo perfecto de unión entre fe y razón porque cumplen su trabajo y al mismo tiempo se fían de Dios durante la espera.
La constancia y la paciencia se consiguen, recordó Benedicto XVI, a través de la palabra de Dios, que no cambia nunca.
Benedicto XVI
“Si las vicisitudes de la vida nos hacen sentir perdidos y cada certeza parece derrumbarse, tenemos una brújula para encontrar la orientación, tenemos un ancla para no ir a la deriva”.
En este ángelus, uno de los más especiales del año, se sentía la llegada de la Navidad. Antes de la bendición del Papa, los niños cantaron villancicos y lanzaron globos de colores.
PVB
CTV
JM
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