20 de diciembre, 2012. (Romereports.com) (-SÓLO VÍDEO-) Benedicto XVI recibió a un grupo de niños y jóvenes de Acción Católica Italiana. Los jóvenes han felicitado la Navidad al Papa y le han honrado con algunos regalos. Además, le han contado que su lema este año es “En busca de autor”. Benedicto XVI les ha hablado de un “amigo” que se llama Jesús que siempre está muy cerca y que no les abandonará nunca.
EXTRACTO DEL DISCURSO DE BENEDICTO XVI EN ESPAÑOL
“Ya sabemos
quien es este autor es Dios que nos ha mostrado su rostro. Dios nos ha
creado, nos ha hecho a su imagen, sobre todo nos ha dado a su Hijo,
Jesús, que se hizo niño -lo veremos dentro de poco en Navidad-, que ha
crecido, se ha vuelto un chico como vosotros, ha recorrido los caminos
de este mundo nuestro para comunicarnos el amor de Dios que hace la vida
bella y feliz, llena de bondad y generosidad.
Ciertamente
también buscáis al autor de vuestra alegría (...) Son tantos los que os
hacen felices; pero hay un gran amigo que es el autor de la alegría de
todos y con quien nuestro corazón se llena de una alegría que sobrepasa
todas las demás y que dura para toda la vida: es Jesús (...) Cuánto más
aprendáis a conocerlo y a dialogar con él, tanto más estaréis contentos y
seréis capaces de superar esas pequeñas tristezas que, a veces, hay en
el ánimo. Además, estáis en busca del autor del amor (...)
Todos
necesitamos querer y sentir que hay alguien que nos acepta y nos
quiere. Sentirse amados es necesario para vivir, pero, es igualmente
importante ser capaces de amar a los demás, para que sea hermosa la vida
de todos; también la de vuestros coetáneos que atraviesan momentos
difíciles. Jesús nos ha enseñado con su vida que Dios ama a todos sin
distinción y quiere que todos vivan felices.
Por último,
buscáis, seguramente, al autor de la paz, que tanto necesita el mundo. A
menudo los hombres creen que pueden construir la paz sólos, pero es
importante comprender que Dios es el que nos da una paz verdadera y
sólida. Si sabemos escucharlo, si le dejamos sitio en nuestra vida, Dios
disuelve el egoísmo que, a menudo, contamina las relaciones entre las
personas y entre las naciones y hace que broten deseos de
reconciliación, de perdón y de paz, incluso en quien tiene el corazón
endurecido. Si os ayudáis entre vosotros para buscar al gran Autor de la
vida, de la alegría, del amor, de la paz, descubriréis que este autor
no está nunca lejos de vosotros; al contrario, está cerquísima: es el
Dios que se ha hecho niño en Jesús".