20 octubre 2010. (SÓLO VÍDEO) Queridos hermanos y hermanas: Hoy quisiera hablaros de santa Isabel de Hungría, que nación en mil doscientos siete. Tras vivir los primeros años en la corte húngara fue entregada en matrimonio a Luis de Turingia.
La vida de esta santa es un verdadero ejemplo de servicio para todos los que tienen responsabilidades de gobierno. Ella practicó asiduamente las obras de misericordia y dio un testimonio claro de cómo la fe y el amor hacia Dios y el prójimo fortalecen la vida familiar y hacen aún más profunda la unión matrimonial. Isabel, en su vida espiritual, encontró apoyo en los Frailes Menores y, a partir de aquel momento, hizo más decidido su seguimiento de Cristo pobre y crucificado. Al morir su esposo, renunció a todas las vanidades del mundo y construyó un hospital, en el que sirvió a los enfermos, los pobres y lisiados. Murió en el 1231. Fue canonizada por Gregorio IX y declarada patrona de la Tercera Orden Regular de San Francisco y de las Órdenes Franciscanas Seculares.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los miembros de la Cofradía escolapia del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del mayor dolor, de Granada; a los fieles de Alcobendas, a los Oficiales del curso del Estado Mayor de la Academia Aérea de Ecuador, así como a los demás grupos provenientes de España, México y otros países latinoamericanos. Que la figura de Santa Isabel de Hungría, modelo de caridad, nos inspire también a nosostros a un amor intenso hacia Dios y hacia el prójimo. Muchas gracias.