3 de marzo, 2010. El Papa dedicó la audiencia al franciscano San Buenaventura, a quien estudió en su juventud. Benedicto XVI no pudo esconder, algo emocionado, su particular cariño hacia este santo.
Benedicto XVI
(ORIGINAL ITALIANO)
“Siento cierta nostalgia porque pienso en los estudios que, en mi época de estudiante, realicé sobre este autor, al que tengo especial cariño. Su conocimiento ha influido en mi formación”.
El Papa lo calificó como una de las grandes figuras cristianas que ha contribuido a la unión entre fe y cultura. Además destacó su profundo conocimiento de Cristo que lo convirtió en uno de los grandes teólogos de la historia.
La vida de San Buenaventura estuvo marcada por las renuncias. A pesar de ser un apasionado de la educación, tuvo que dejar sus clases como profesor en la universidad de París cuando fue nombrado ministro general de los franciscanos.
Al frente de la Orden trabajó incansablemente para unir las diferentes ideas que tenían los franciscanos de su carisma. También escribió la biografía más documentada que se conoce sobre San Francisco de Asís. Pero no fue el único cambio.
Benedicto XVI
“Casi al final de su vida, el Papa Gregorio X lo consagra Obispo y lo nombra Cardenal, encargándole la preparación del Concilio de Lión, que trataría sobre la reunificación de la Iglesia Latina y Griega”
Este doctor de la Iglesia, que falleció mientras celebraba una misa, recuerda, según el Papa, la importancia del Evangelio en la vida del cristiano.
PVB
CTV/JM
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